Polvo en el viento – Malditos Maestros

El día de ayer, cuando iba al trabajo, me sorprendió que el tráficio en el periférico estaba -literalmente- paralizado. Quizás en otras ciudades es normal, pero aquí en Chihuahua es algo que no se vive frecuentemente. Aún a 9 km de distancia de mi trabajo, comencé a desesperarme, a maldecir (solo un poco, no crea que mucho, no pasó de un “maldita sea, muévanse estúpidos”, pero lo dije con cariño) y buscar opciones hasta que, viendo la kilométrica fila que aún faltaba por librar, decidí seleccionar la opción “random” en el modo de reproducción del aparato que uso para escuchar música.

La primera canción que surgió -al azar- de la lista de reproducción fue “Dust In The Wind“, y ya con mente serena decidí elegir “replay” para escucharla una y otra vez. Ya había aceptado que llegaría tarde, así que no había nada por hacer sino esperar y avanzar lento. Pero cuando llegué al punto que hacía el “cuello de botella” en el tráfico, me di cuenta que realmente no tenía un problema, que llegar tarde era algo insignificante en ese momento y que me alegraba -en parte- haberme relajado y tomado las cosas con calma ante la complicación. El problema fue causado porque en un accidente automovilístico una persona murió mientras se dirigía a su trabajo, mientras la gente se detenía a observar la tragedia, lo que causaba la parálisis en el periférico.

Llegar tarde era el menor de mis problemas.

Siempre he admirado a la gente que sabe analizar las situaciones, “desmenuzar” la información para separar lo bueno y lo malo. En cualquier conflicto, en cualquier situación personal, grupal o social que se presente, siempre hay algo valioso que puede separarse del todo para decidir cómo se quiere resolver el problema.

En relación con los bloqueos y manifestaciones de los maestros rurales de la CNTE en la ciudad de México, no desprecio el padecer de la gente que ve interrumpido su diario y rutinario andar en la ciudad. Es frustrante tener que cambiar de ruta, especialmente cuando ese cambio te mete en otro problema. Entiendo perfectamente que una persona se moleste porque se queda atorada en el carro debido a una marcha y no pueda recoger o llevar a sus hijos a la escuela, o incluso tenga que faltar al trabajo debido al retraso. Es normal y sería muy raro que no se molestaran. Pero también comprendo que una protesta no se da solo porque sí, que ninguna persona que tiene un sueldo digno y que se siente respetado por su empleador, va a dejar su trabajo para ir a volverse enemigo público solo por deporte.

Mafalda - Para alláMuy bueno sería que, quienes se ven afectados por los mencionados bloqueos, se dieran tiempo de escuchar a los protestantes y entender por qué se quejan [aquí hay una muy buena y elocuente explicación] y por qué quieren llamar su atención y buscar su apoyo; sí, aunque no lo crea, eso es lo que se busca: que usted se de cuenta del problema y los comprenda y apoye.

Sería necesario también comprender que apoyar a los maestros rurales no implica necesariamente que usted apoye todo lo que hace la CNTE, de la misma forma que desear que al país entero le vaya bien no quiere decir que usted va a ir a aplaudir como foca entrenada al presidente (lo siento, tenía que decirlo).

Algunos pensaron en ir a hacer vallas para detener a los maestros, sin darse cuenta que estarían haciendo lo mismo que ellos (protestar ante un problema) y otros creen que la solución es ponerse sus zapatitos de niño explorador y llenar su cantimplora -como enternecedor samaritano- e ir a dar clases a los niños que los “malvados y peligrosos maestros infernales” abandonaron. Yo pienso que una parte de la solución es que cada ciudadano tenga una poca de empatía con los problemas de los demás y que, aunque no pueda resolverlos, comprenda las causas y entienda que quizás otros -como los maestros rurales- tengan problemas mayores que el suyo.

No tendríamos, necesariamente, que unirnos a la marcha de los maestros rurales, pero sí podríamos lograr -por ejemplo- que las televisoras no manipularan la información para poner a su público en contra de ellos. ¿Cómo sería esto? Simple: analizando, cuestionando y empatizando, así ninguna noticia manipulada contaminaría su mente y tampoco formaría en usted una opinión. El problema para usted seguirá ahí porque el bloqueo estará presente, pero ahora seguramente lo vería de otra manera al comprender sus causas.

Y, le recuerdo: es normal que no le gusten los bloqueos, pero quien protesta casi siempre tiene problemas mayores que los suyos y por eso está protestando. Quizás quienes llaman “malditos maestros” a quienes ahoran bloquean sus calles, podrían darse cuenta que son algo muy distinto a lo que le han hecho creer.

A final de cuentas “all we are is dust in the wind”.

Piense, analice.

Eduardo PS

Un consejo: Busque informarse bien, encuentre alternativas para ello, use los noticieros en TV y los periódicos para analizar y comparar información, no para informarse.

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Categorías:Ciudadanía, Democracia, Educación, Mexico, Poder, Sociedad, Temas Generales, Tolerancia

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