La Tragedia de Monterrey (y cómo evitar una más)

¿Quieres ayudar a los afectados por el huracán Alex? Aquí algunos enlaces con información: Centros de AcopioDonativos a la Cruz RojaConoce la afectación con este video (fotografías)Opciones de voluntariado

El pasado 1 de julio de 2010, las zonas centro-sur de los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila fueron azotadas severamente por la tormenta, en este caso llamada, Huracán Alex. 34 horas consecutivas de lluvia hicieron de los espacios públicos regiomontanos un sitio difícil de pisar, aún en automóvil.

En algunas zonas del área metropolitana el fenómeno se transformó en tragedia. El meteoro no reconoció “status” social y destruyó casas, calles y colonias enteras y en el caso de personas humildes, algunos perdieron por completo su patrimonio y hago hincapié en esto pues serán ellos quienes más batallen para recuperarlo.

Las escenas mostradas parecían de otro lugar, era difícil creer que la tragedia estaba a la vuelta de la esquina y más difícil era creer que no se había hecho nada, de forma preventiva, para evitarla.

El día 2 de julio, cuando las secuelas del huracán aún golpeaban a la ciudad de Monterrey, era terrible ver cómo el nivel del agua había alcanzado zonas altas por las que ahora transitaba con aparente tranquilidad. El pavimento parecía no existir en calles de tránsito constante de San Nicolás de los Garza y algunos baches se habían transformado en enormes cráteres que podían deshacer fácilmente la suspensión de un automóvil.

En las zonas de relativa afectación del centro-norte del área metropolitana, la escena era similar a la vista en San Nicolás, pavimento destruido, algunas empresas y casas con lodo acumulado en su interior y aún más, por las zonas donde no estaba transitando se vivían momentos angustiantes aún debido a la gran destrucción que las lluvias acarrearon, lo cual podíamos observar en los diarios en línea.

Pero hay ciudadanos, como un servidor, más “chismosos”, que indagamos un poco más y nos fijamos en causas y condiciones y que observamos que lo ocurrido no es producto de las lluvias sino de una mala administración de los recursos públicos.

Y, bueno, ¿por qué digo esto? Es sencillo, porque es muy fácil observar el pésimo estado del drenaje pluvial regiomontano. Las alcantarillas son pequeñas y, según comentarios de algunas personas, el drenaje bajo las calles es igual de diminuto y no puede conducir el gran caudal de agua en caso de lluvias fuertes (que son, relativamente, frecuentes en el verano neoleonés) y menos podrán con el caudal de antiguos arroyos repartidos a lo largo de toda la ciudad.

Es fácil ver cómo en las avenidas que atraviesan el área metropolitana de Monterrey, las divisiones (y camellones) de las avenidas funcionan como represas que contienen el paso del agua, inundando un lado y dejando libre el otro mientras el área habitacional aledaña se llena con el exceso acumulado por la pared.

En la Col. Vista Hermosa de Monterrey la pared divisoria de la Av. Gonzalitos contuvo el agua hasta que ésta comenzó a llenar la avenida e inundar algunas casas, igual sucedió en Av. Diego Díaz de Berlanga y muchas otras con el mismo efecto. Más allá de que las alcantarillas fuesen pequeñas, la obra civil mal diseñada impedía el libre curso del agua por la superficie.

Personalmente no veo el problema de utilizar las calles como parte del drenaje pluvial, incluso éstas se diseñan (idealmente) para poder desahogar grandes flujos de agua en casos de desastre. Pero no sucede, al menos no lo parece, aquí en Monterrey.

Mi argumento no es que no exista ingeniería civil aplicada a obra social, sino que ésta es escasa. Creo que el afán por reducir costos en las administraciones municipales (y tratar a éstas como empresas) lleva a situaciones que ponen en peligro la integridad de la población. Es obligación de los gobiernos municipales el prever situaciones de potencial desastre y diseñar, con apoyo en ingenieros civiles calificados, estructuras urbanas que faciliten el desahogo de calles tanto en caso de desastres pluviales como en el tráfico de “día con día”.

El asunto del lecho del río Santa Catarina invadido por canchas de basquetbol, campo de golf, pista de go-karts, estacionamientos, etc., debería llevar tanto al gobierno de Nuevo León como a las administraciones locales de Guadalupe, Santa Catarina, San Pedro Garza García y Monterrey (por donde cruza el río) a replantear el uso del espacio natural del río como espacio público. La inversión es riesgosa y el río tarde o temprano regresará y tomará su lugar. La inversión en el “Parque Lineal” sería segura si el río fuese completamente canalizado como para soportar el cauce de una crecida como la generada por el huracán Alex. Ciertamente la idea de un gran (y bello) parque de 10, 15 o 20 km de largo es atractiva, pero deja de serlo cuando se sabe que nada garantiza que, incluso este mismo año, llegue otro huracán y destruya lo que tanto costó en dinero y esfuerzo.

Más allá de eso, es necesario que el gobierno del Estado de Nuevo León y las administraciones municipales del área metropolitana de Monterrey junto con aquellos municipios rurales que resultan afectados constantemente por las lluvias, diseñen un programa de largo plazo que vaya sustituyendo el pavimento de cada avenida y calle por concreto hidráulico, que junto a esto se realice una gran obra civil que incluya la canalización de arroyos y el diseño de grandes redes de drenaje que capten los torrentes de las lluvias y los canalicen fuera de las áreas de peligro para la población.

Se requiere un gran compromiso de los gobiernos locales para que construyan obras que quizá inicien hoy y concluyan en la siguiente administración. Se requiere que los civiles exijamos eso, pues nos beneficiará en el futuro.

Es necesario que los gobiernos locales dejen de pensar en los siguientes 3 o 6 años y se enfoquen en los siguientes 15 o 20. Pero eso sucederá si dejan de trabajar en promocionar su imagen o si dejan de hacer obras “de relumbrón” que sirven hoy pero se pierden mañana.

Este texto es parte de esa exigencia.

No acuso más de lo necesario, y si señalo los errores del pasado es para poder mirar un futuro sin ellos, nada más.

El apoyo ciudadano inmediato es necesario, hay personas que nos necesitan y una manera de ayudar es donar víveres y artículos de limpieza en la Cruz Roja local, la mano de obra para limpiar casas y calles también puede servir.

Pero eso es ahora, en el futuro necesitamos que nuestras autoridades usen la ingeniería civil local para diseñar una ciudad sustentable y que no se auto-destruya.

Gracias.

Eduardo PS

 

Anuncios


Categorías:Gobierno

Etiquetas:, , ,

4 respuestas

  1. Es momento de plantear un nuevo diseño para el Río Santa Catarina, ave. Constitución y ave.Morones. El tema del concreto hidráulico es ideal pero no veo el día que se haga realidad en la ciudad. Tenemos buenos ingenieros civiles y arquitectos, pero Se necesita utilizar bien los recursos.

    Yo quiero que quienes nos gobiernan piensen a 10 o 20 años al construir algo.
    Quiero que se utilice mejor el dinero.

    Eduardo, te felicito por levantar la voz.

    Me gusta

  2. Es lamentable que por la MALA PLANEACIÓN de obras por parte de gobierno estatal y municipal (quiero creer que sin intención) y SÍ por ahorrarse unos pesitos que de todos modos ENTRAN en el gasto,la población sea la gran víctima de desastres, que aunque la llegada de éstos sea natural, la sociedad confía en sus gobernantes para ejecutar obras de ingeniería INTELIGENTE que los protejan de sus efectos. Sé que no es momento de lamentar tanto lo que no se hizo adecuadamente, sino más bien es hora de ayudar cada quien en la forma que le sea posible. Como ciudadana mexicana haré mi parte para contribuir a aliviar un poco el dolor del desastre del pueblo neoleonés.

    Me gusta

  3. Comparto tu punto de vista totalmente, hace falta pensar en soluciones de largo plazo y definitivas, no en parches o paliativos temporales que tarde que temprano se muestra insuficientes.
    Muchos de los afectados, de nuevo, son personas que habitan en zonas federales y que con la venia de las “autoridades” se tolera su presencia en zonas de riesgo. Como es el caso de la Estanzuela y de el Realito. Si con la temporada de lluvias normalita se hunden las coladeras y no es raro ver que en lugar de que el agua se vaya por ahi, brote a borbotones agua sucia que por días permanece así.
    Pero que van a lamentar en cuanto a destrucción de espacios públicos que se hicieron con dinero público también y que en su momento le enriqueció. Que más da si después se lo lleva el agua! a esos políticos y dizque servidores públicos no les costó un centavo y al contrari obien que se levantaron el cuello con “obras” para el “pueblo”. Mejor ayuda sería fuentes de trabajo para los padres de familia de los damnificados, infraestructura de primera y un veradero desarrollo urbano que diera a esta ciudad una pinta de eso precisamente. CIUDAD.
    Lo mejor que rescato es el espíritu resiliente de los regios, aquí no estan impuestos como en otras zonas del país donde se quedan esperando a papa gobierno, aquí se avanza y se sigue jalando porque no queda de otra. Así pues, a darle raza y a dar esperanza a nuestros niños!

    Me gusta

  4. Una dolorosa lección que es la primera en olvidarse, ojalá y esta vez no suceda así

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s