Premisas Falsas

De niño me enseñaron (principalmente en instituciones religiosas) a tomar las cosas como absolutas. O algo es bello, o es feo; es alto o bajo… pero sobre todo “se es bueno o se es malo”.

Poco más “entrado en años” aprendí de la relatividad de las cosas, de los surgimientos dependientes y la carencia de identidad absoluta, tanto de los hechos y cosas como de las personas.

Con esto último me refiero al hecho de que no hay nada que asigne identidad a las cosas, digamos, a una piedra, sino nosotros mismos, la percepción de nuestra mente: una piedra puede ser un simple trozo de roca en el monte, un pisapapeles exótico, un arma, un objeto de colección… y varias cosas más. Todo en el mismo objeto, todas las identidades asignadas por nuestra mente y el uso que ésta desee dar a la mencionada piedra.

En las percepciones del bien y del mal sucede lo mismo, lo que para unos es bueno para alguien puede no serlo. Podemos decir que tener una pareja sentimental es algo bueno para las personas, pero entonces no resultaría tal cosa para aquellos que deciden divorciarse o separarse de su acompañante. Tener hijos, quizá, es bueno, pero no aplicaríamos esa regla para una persona intolerante a éstos. Tener dinero es bueno, pero acarrea el riesgo de ser secuestrado o el miedo de perder lo logrado.

Llevado esto al asunto del narco-consumo y el narco-tráfico, es exactamente igual.

Consumir drogas puede ser bueno para alguien a quien “tal o cual” droga le resulta en un efecto benéfico, temporal o permanente. Tomarse una pastilla de cafeína con ácido acetil-salicílico es, quizá, muy positivo para quien padece dolores de cabeza, pero consumirla en exceso resultará fatal para quien la consuma; La morfina puede curar la percepción excesiva de dolor, y quizá podría matar si se consume excesivamente; El consumo de tabaco puede matar de cáncer, o quitar una ansiedad temporalmente (de forma real o ficticia); beber alcohol puede matar y tiene serias consecuencias en caso de no ocurrir la muerte debido a éste, pero si así fuese, nadie lo consumiría y continuaría siendo una persona digna de confianza o con buen juicio después de un simple trago de tequila en una amena cena entre amigos; si formar una familia fuera fuente de felicidad auténtica, cualquier familia sería feliz “per-sé”.

Todo, absolutamente todo lo que juzgamos tiene base en nuestra percepción, y la actual “guerra” del gobierno mexicano contra el narcotráfico no escapa de esto.

ejercito Esta guerra ataca a los narco-traficantes por ser malos… bien, no son malos, son personas que, por su actividad ilegal, tienden a realizar actividades contra la ley y, en consecuencia, contra la sociedad, por ello son malos para nosotros y no pretendo decir que sean buenos y los “dejemos ser”. Pero si hiciésemos legal el consumo y venta regulada de la mariguana, cocaína, heroína (y cuanta droga se les pueda ocurrir) como se hace con el alcohol y el tabaco, entonces el nuevo productor de éstos narcóticos y sus distribuidores no serían malos, serían personas comunes y tú, él o cualquiera podría dedicarse a actividades relacionadas con ellos sin necesidad de portar un arma para defenderse de quienes, en nombre de la ley, los pudiesen perseguir, pues no habría tales perseguidores.

No ahondaré en esto, tantas veces escrito por intelectuales, jefes y ex-jefes de estado y personas comunes. A donde voy es a la crítica de las premisas que llevan a las personas a emitir juicios equivocados y a perseguir causas y personas sin sentido alguno en el largo plazo.

El juicio emitido contra quien consume drogas como el fin de la cadena del mal que comienza con el narco-cultivo es meramente un producto de nuestra mente, nada más.

Tomar “por sentado” que legalizar el consumo y producción de drogas hará que aumenten estos es tomar las premisas “todos son tontos” + “todos son malos” por verdadera. Para comenzar, a 2 cuadras de mi casa hay una cantina donde se vende y consume alcohol y no por ello yo acudo a ella, consumo alcohol o promuevo la asistencia al establecimiento.

Hemos tomado como ciertas varias premisas pero ésta sobre la bondad o la maldad nos han hecho daño, pues con ella asignamos no solo el valor de los roles desempeñados por las personas en la sociedad, sino adjudicamos valor a las acciones que éstas realizan sin que necesariamente nos afecten… y aún peor: asignamos valor a las personas, como si fuésemos “absolutamente buenos” para juzgar lo “absolutamente malo” y no existiese alguien que pudiera percibirnos de ésta última forma por acciones triviales como ser metiche, gritón, enojón o mentiroso.

eternalboredom Premisas falsas… que tomamos, absolutizamos, nos apropiamos de algunas y usamos para categorizar a los demás con otras tantas. Como si tuviésemos una identidad absoluta, como si la percepción que nuestros seres queridos fuese la misma que todos los demás tuvieran de nosotros. Como si nunca fuésemos a cambiar o como si lo que ocurre en una comunidad entera no tuviese culpa en lo común, sino en lo individual.

Antes de combatir un crimen, creo, deberíamos juzgar nosotros mismos al hecho como tal… ¿hasta dónde y por qué es un crimen? ¿hasta dónde tenemos nosotros responsabilidad en haberlo creado al categorizar una acción con prejuicios morales a través de premisas?

Lo que ya es ilegal debe combatirse, con base en el pasado. Hacia el futuro, debemos pensar muy bien lo que queremos como sociedad y recordar que el límite de lo legal, lo ilegal, lo bueno y lo malo no está en ningún libro sagrado sino en nosotros mismos. Nos guste, o no.

Hay una cosa más que aprendí (y vale la pena decirla en este post) y fue después de librarme de los prejuicios impuestos… que el tener un pariente alcohólico no convertía a tal pariente en malo ni delincuente y que debía compadecerlo antes de juzgarlo, que sin importar si lo que consumía era legal o no, debía concentrarme más en tolerarlo y que no tenía ni podía tener ningún control sobre su vida. Aprendí eso, luego, lo dejé ser y fui feliz.

Quizás valga de algo el aplicarlo y trasladarlo de lo individual a lo colectivo. Quizás debemos entender que los problemas son nuestros y nosotros mismos los causamos.

Quizás…

Eduardo PS.

 

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Categorías:Decadencia, Educación, Poder, Sociedad

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6 respuestas

  1. Hola me encanta vuestro blog, si queréis os añado a mis enlaces favoritos en mi web y vosotros me añadís a mi, saludos y gracias por la información que a diario ponéis en la web, nos vemos!!

    http://hoysecumplen.com

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  2. en la educación esta la solución de muchos males y si la educación vienen de la familia es mejor.

    saludos loco

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  3. Como siempre una excelente reflexion puedo encontrar en tu blog, amigo esto me recuerda a la gran estupidez del preciso de irle s a decir en su casa ( a eua ) que deben de renunicar a sus derechos constitucionales.. pero que le pasa a este enano? el que los mexicanitos de tu pais no sepan usarlas o esten matando gente por una guerra que tu iniciaste no te da derecho de irles a decir a tus vecinos que renuncien a su derecho de portar un arma .. por que no mejor trabajas en tu frontera y pones gente capaz de prohibir la entrada de esas armas al pais,

    yo que voy a eua Se que no debo de llevar armas, huesos de aguacate, frutas, alcohol, pastillas etc una lista sin fin que se que no puedo meter al pais y no me voy a arriesgar a que me atrapen por que no lo voy a lograr por que en el puente ahi se me acaba el corrido, en mexico es todo lo contrario tu mete lo que quepa por el puente ( y esa frase la dijo un aduanal mientras quepa por el puente todo puede pasar ) en el peor de los casos si te atrapan pues nada mas les das una lana y se acabo el problema.

    Otro ejemplo si mui vecina le gusta asolearse sin ropa en su patio para mi sea bueno o malo es mi problema ella esta en su casa y si tanto no me párece que lo haga entonces no te asomes o sube la barda para no verla, en el caso de mexico sucede lo mismo si te perjudica la entrada de armas entonces haz algo pero tu no el veciuno

    Gracias por exresarme y muy buen post de tu parte

    Saludos

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  4. Yo también tenía la misma idea respecto a eso de las drogas, y realmente, éstas no me asustan, a pesar de que, querrámos o no, estamos rodeadas de ellas. Ni me asustan, ni las consumo, ni juzgo a quienes sí lo hacen.

    Sin embargo, creo que aunque se llegaran a legalizar ciertas drogas, narcotráfico siempre habrá.
    Tal vez, si las drogas fueran legales, esta supuesta “guerra” de la que tanto presume Calderón no sería detener el tráfico de drogas, sino, quizás, el tráfico de órganos, niños, personas, etc. Hay infinidad de cosas con las que se puede traficar.

    Desde luego yo no apoyo esta estúpida guerra que ha llenado de sangre al país, pero sí considero que para evitar la violencia que se sucita y por desgracia, se sucitará con los negocios “ilegales”, se necesita un gobierno de equidad, con educación de calidad y con una visión que refleje realmente lo que deseamos ser, no lo que no queremos ser, pero también, necesitamos a ciudadanos con esa misma ideología.

    Buen Post!

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  5. Hace unos minutos veía mi película favorita de toda la vida “2001: A Space Oddyssey” retomando el prólogo de la cinta cuando el mono toma ese hueso, que al principio no sabe que hacer con él, lo mira, toca el esqueleto de ese animal reposando en el desierto y luego comienza a golpearlo salvajemente… y después, pasa de una curiosidad a una herramienta, y cuando está frente a otra manada, como un símbolo de poder.

    Creo que la parte de la cuerda se rompe cuando el tráfico de un estuperfaciente va acompañada de homicidios, secuestros, corrupción y extorsión; sí estoy de acuerdo en la parte de legalizar las drogas, pero también en que el estado DEBERÍA proporcionar herramientas y mecanismos en los cuales los impuestos generados de la venta o distribución vayas también dirigidos a personas que han decidido desintoxicarse.

    Si el alcohol y el tabaco son vicios que han sido regulados con tasas altas ¿por qué no hacer lo mismo con los estuperfacientes? bien se sabe que algunos alcaloides son letales por la cantidad de diluyentes.

    ¿Lo triste? que la clase política le tiene miedo a estos temas, pueden negociar en lo oscurito pero jamás aceptarán que es un tema que requiere atención como otros tantos que siempre se quedan rezagados por un tema que se repite cada año: elecciones.

    Saludos Eduardo. 🙂

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  6. Excelente reflexión, en la vida no todo es bueno o malo, blanco o negro, siempre hay opciones, pero de nosotros depende diferenciar lo que nos beneficia o perjudica.

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