Tengo “orgullo” de ser de… ¿dónde?

“Hay de días a días, y definitivamente hoy es uno de ellos.”

Eso fue lo que me dijo una vez un tránsito aquí en Monterrey cuando me detuvo sin poder argumentar nunca un “porqué” que una mente con mediana capacidad de entendimiento pudiese procesar.

Seguramente el infortunado agente de tránsito quiso decirme “hay de días a días y éste, señor, no es un buen día para usted”… lo malo es que como esbocé una sonrisa de burla cuando no entendí lo que me dijo, me quería aplicar la multa y trataba de encontrar alguna ley o regla que hubiese violado para poder llevarse su respectiva, y corrupta, “mordida”.

Me sorprendió que no pudo encontrar argumentos válidos, incluso confieso que se mostró que conocía yo mejor la ley de tránsito que él mismo.

Los argumentos fueron variados, el primero fue el exceso de velocidad, luego le comenté que no había ningún señalamiento ni zona habitacional o escolar de por medio, luego hubo otro sobre la luz direccional, mi respuesta fue: “yo encendí mi direccional para cambiar de carril, Oficial”; después, desesperado, me dijo que como había algo de niebla (común en Monterrey en primavera y otoño) debía encender mis luces.

Al final, me reí volteando un poco mi cara para que no viera mi expresión de burla, volteé hacia él con ojos como el gato de Shrek y le dije: “Oficial, tengo que llegar al trabajo, no me gusta perder el tiempo con asuntos en los que nadie va a ganar… ¿sinceramente cree usted que merezco que me detenga y multe?” (soy muy “polite” en mi versión de negocios). El oficial solo miró mi licencia y tarjeta de circulación, me las regresó y dijo: “Cuídese, le voy a echar la mano por hoy”.

Lo que me dejó un poco contrariado fue que se regresó y me dijo: “No alegue tanto, dígame que no trae dinero, mejor”.

De verdad que quise apuntar su placa y demás datos, pero en primera instancia tenía algo de apuro y, en segunda, traté de pensar un poco más en el fondo que en la forma, en sí. Siempre detrás de un oficial corrupto, hay un funcionario de gobierno corrupto y es ahí donde radica el problema.

Bien, esto lo escribo en referencia a la ciudad donde vivo, Monterrey y su área metropolitana, pero es aplicable a muchos lugares en México y América Latina:

Hoy están muchos sorprendidos con que el alcalde de San Pedro Garza García esté lanzando voces (en formas impropias) sobre lo que deben hacer, o no, los municipios en materia de seguridad (personalmente, no me gusta ni la actitud de ese señor ni su forma de decir las cosas). Pero me parece mucho más relevante lo sucedido en el municipio de Monterrey, en donde en la teoría y en la práctica se suspendió por 3 días las actividades del departamento de tránsito en pos de conseguir limpiar la corporación para dar certeza y confianza a los ciudadanos y recuperar la credibilidad, totalmente perdida, por los agentes de Monterrey (y espero que se extienda a toda el área metropolitana).

Éste es el tercer día de Monterrey sin agentes de tránsito, y todo marcha perfectamente, y quiero decir con esto que la gente maneja exactamente igual pues antes de éstos días cualquiera podía manejar en sentido contrario, pasar señalamientos de alto y desobedecer casi cualquier artículo de la ley de tránsito (y hasta del sentido común), todo esto podía hacerse delante de un agente de tránsito que desconocía la ley y la manera de aplicarla. Parecía que los agentes que estaban para cuidad a la población, ahora solo tenían por objetivo usar “su sentido particular” para atacar al “sentido común” y quitar dinero a los ciudadanos. Incluso se hablaba de cuotas exigidas por parte de los directores y… vamos, la corrupción en su máxima expresión.

Conozco casos de miedo, similares a éste, éste y éste, otros realmente terroríficos, de personas afectadas por la corrupción de los departamentos de tránsito en todos los municipios del área metropolitana de Monterrey (y de otros sitios en México), situaciones realmente desesperantes de prepotencia, indiferencia y soberbia de las autoridades que se dedican a afectar a los ciudadanos, abusando de la autoridad otorgada y usándola de formas que ofenden. Situaciones en que agentes aprovechan las zonas escolares para detener a cuanto automovilista pasa por el lugar (y si trae un buen carro, mejor) sin que haya violaciones a la ley, otras en que se exigen “mordidas” de hasta $ 10,000 a transportistas y $ 5,000 a automovilistas… mientras tanto no importa si se viola la ley al dar vueltas prohibidas o se pone en riesgo la vida de otros al hablar por teléfono celular, eso no importa… importa el dinero que tienen que ganar ilegalmente y al incauto que atraparán con sus redes.

Deseo que esto no se quede así, que tengamos pronto agentes de tránsito que respeten al ciudadano y conozcan a pie de letra la ley de tránsito. Que sepan cómo orientar y no cómo robar. Ojalá que municipios del área metropolitana donde los agentes de tránsito y vialidad no sirven a los ciudadanos, hiciesen también una limpia que nos beneficie en el futuro cercano. Sería un buen punto para comenzar a recuperar una credibilidad, a todas luces, perdida.

Ojalá que los presidentes municipales que justo comienzan sus administraciones en nuestro Estado de Nuevo León entendieran que si quieren llegar a ocupar un puesto superior en el futuro, la manera decente es hacer bien y con honor lo que les es encomendado en la administración actual… que entendieran que el puesto del futuro depende de la actividad actual. Desgraciadamente justo ahora funciona distinto, el puesto del futuro depende de “a cuántas botas le pasen la lengua”. Ojalá que nuestras autoridades, poco a poco, comenzaran a cambiar para bien… Ojalá… Ojalá… Ojalá… (aquí nos podemos llevar el blog entero).

No es mala la ambición política, para nada, se vuelve mala cuando por esa ambición estamos dispuestos a pisotear a quien sea, incluso a quienes pudiesen ser los votantes que nos lleven a ocupar puestos más altos.

Una manera de comenzar es esta que hoy vivimos en el Mpio. de Monterrey, tratar de atacar el problema de raíz y no quedarnos en la forma, ir al fondo… y, como ciudadanos, exigir en lo individual para que nos hagan caso en lo colectivo. Convocar, llegar a acuerdos y votar por aquellos que hagan propuestas viables e inteligentes y no por los que más gasten en sus campañas. Es solo una, de mil formas…

Ojalá que se decidieran, o decidiéramos, los ciudadanos (principalmente) a hacerle honor al “corrido de Monterrey” y que se tenga orgullo de decir… “Tengo orgullo de ser de Monterrey” en vez de “¡Cuídate mucho cuando vayas a Monterrey! cuídate de sus ‘narcos’… y sus policías”. Algo muy positivo es cooperar, con lo mínimo, para que no se den situaciones de corrupción, eso es lo mínimo que podemos hacer como ciudadanos y aunque sea algo “mínimo”, es realmente algo muy grande y bueno para la sociedad. También sería importante no olvidar que detrás de cada agente corrupto hay un funcionario corrupto… y quizá arriba de éste, otro más y… así sucesivamente.

Ojalá… Ojalá… Ojalá…

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Categorías:Ética, Sociedad

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7 respuestas

  1. La corrupción nuestra de cada día. Difícil tema, pero para que ella exista y cada vezmás arraigada es que hay personas que provocan la corrucción y otras que se dejan corromper. Lamentablemente el tiempo que se invierte para probar que tu actitud es correcta (como en el caso que expones) y no estás cometiendo ninguna falta es algo que muchos no están dispuestos a invertir. Porque es una inversión que tiene como consecuencia crear una sociedad más justa y decente. La inversión del tiempo en estos asuntos es importante, uno no debe dejarse corromper y debe probar que está en lo correcto, eso saca adelante a un país. Las justificaciones vienen siempre de ambos lados las instituciones (que mal pagados y poco considerados) y los corrompidos (que defender sus derechos le quita tiempo). Entonces que hacemos? Uno cómo ciudadano tiene derechos pero también responsabilidades y no puede pasarse la vida justificando todo, construyamos algo positivo , bueno y mejor para decir “Tengo orgullo de ser de… (llenen este espacio con responsabilidad).

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  2. Pues yo no manejo pero igual me ofende que sean corruptos los tránsitos, aquí y allá, en todo México.

    Celebro que levantes tu voz en contra de esta actividad, en contra de todo el sistema espantoso que nos agobia y nos atrapa.

    Saludos!

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  3. Hay que ver el nulo entrenamiento que tienen los policías, sus salarios de miseria, las horribles condiciones de trabajo que se les ofrecen, además del hecho que tienen que pagar parque y uniformes y “caerse” con los superiores para ver el anverso de esta moneda.

    No son sólo leyes, se trata de mejorar entrenamiento, salarios, condiciones de trabajo, etc.

    Pero de Fox para acá cada estado del País ha comprado múltiples jets privados para los gobernadores y la administración pública en general se ha convertido en nada más que una gran maquinaria para halagar a los funcionarios.

    Se gasta más cada vez, pero en nada que sea útil.

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  4. Bueno el Post, desgraciadamente es algo ya cotidiano no solo en Monterrey ni en México, sino en todo el mundo, en mayor o menor medida.

    A mi también me han detenido en varias ocasiones, eso si, siempre por faltas reales (tiendo a ser medio distraido), solo en una ocasión me han puesto infracciones, las demás veces me han dejado ir con una “advertencia”.

    Cada vez es mas evidente que las fuerzas de justicia del país solo trabajan para su justicia personal y nada mas ¿tendrán cursos de capacitación en los que les inculquen el servicio a la ciudadania y el respeto a su uniforme? Lo dudo seriamente.

    Es triste pero la mayor parte del tiempo parece que vivimos en el país de cada quien para su santo… y eso es verdaderamente deprimente.

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  5. Tienes mucha razón, sin tránsitos el mundo sigue igual, el problema de nuestra ciudad de Monterrey es que la gente tiene una pésima cultura vehicular y tiene la cochina costumbre de dar dinero.

    La ciudadanía es la que debe frenarse a dar mordidas y dentro de las instituciones de tránsito depurar, hacer exámenes constantes, capacitarlos y mejorarles sueldos y condiciones laborales…

    A mi sólo me han detenido 2 veces, en la primera si iba a exceso de velocidad y me dio mi respectiva multa.

    y en la segunda me detuvieron porque si, y todo en el me decia que le diera dinero argumentandome que esa multa que me iba a hacer era muy cara a lo cual repsondí: si, lo sé… Aplique la multa no se preocupe….

    a lo cual solo respondió: Andele Señorita pero ahi con cuidado. hmm

    Pero ni cloroformada le doy dinero. Estoy asqueada de la corrupción no soy parte de eso.

    Saludos! Muy buen post!. y totalmente de acuerdo contigo

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  6. Excelente post, tienes razón, los de tranmsito jamás sirven a la ciudadanía

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  7. Tristemente es algo que no es exclusivo de Mty, ni de México claro, pero a mi me ocupa mi país, que a veces me exaspero y me avergüenzo muy seguido de “mis gobernantes” tengo 4 semanas esperando respuesta de ellos. sigo pensando que el problema es una co-responasabilidad aun cuando los monitos en el poder están ya pensando que no deben ni tienen porque rendir cuentas al ciudadano, después de todo solo somos los que pagamos sus sueldos. Creo que el problema estriba en la capacitación, o debo decir la falta de, y también de cultura no solo de los oficiales. para ser una nación de 200 años creo que no hemos crecido mucho. tristemente.

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